Seminario Internacional Conocer y medir el territorio, inventariar la riqueza. De los catastros textuales borbónicos a los planimétricos (XVIII-XX).
El siglo XVIII es la centuria de los catastros, cuyo objetivo era acopiar informaciĂłn para proceder a reformar los sistema fiscales de cara a conseguir una imposiciĂłn sobre la riqueza mejor repartida y, sobre todo, unos sistemas más eficientes y eficaces. Pero tambiĂ©n se pretendĂa obtener un conocimiento del territorio como nunca antes se habĂa tenido, en palabras de Pierre Vilar referidas al catastro de Ensenada, “conocerlo todo de todos, el viejo sueño de Dios”. Y ello, en aras de aplicar polĂticas ilustradas que permitieran “ordenar” el territorio y poner en valor sus recursos.
En ese clima se van generando en Europa averiguaciones catastrales que, en una primera aproximaciĂłn, dan lugar a dos tipos de catastros: textuales o literales, que generalmente inventarĂan la riqueza de todo tipo, y catastros planimĂ©tricos, que identifican, describen y representan las fincas rĂşsticas y urbanas. Esa dualidad se prolongará durante el siglo XIX en buena parte de Europa hasta llegar a los catastros modernos, en España a partir de la ley de 1906. Al primer modelo responden, con caracterĂsticas similares, los catastros españoles de Patiño, Ensenada y el PadrĂłn de Ossorno, asĂ como el catastro Onciario de Nápoles, todos ellos del siglo de las Luces. El modelo se prolonga en el siglo siguiente con el Apeo de Garay en España y el catastro Murattiano en Nápoles; al segundo, la PlanimetrĂa General de Madrid y los levantamientos de la ComisiĂłn y la Junta de EstadĂstica del Reino.
En ese esfuerzo de conocimiento del territorio, los Reales Sitios reciben tratamientos muy distintos. Hay catastros que no los recogen, “el rey no se va a pagar a sĂ mismo”, como adujo algĂşn funcionario ilustrado; sin embargo, hay otros que nos han legado un conocimiento Ăşnico, mediante descripciones y una cartografĂa de gran calidad de esos espacios.
Poner en relaciĂłn los distintos modelos catastrales, el uso que de su documentaciĂłn e informaciĂłn puede hacerse para la investigaciĂłn y las nuevas posibilidades para su explotaciĂłn que ofrecen las nuevas tecnologĂas adaptadas y aplicadas a fuentes geohistĂłricas son los objetivos de este seminario.
Entendemos, además, que este es un momento significativo para abordar y dar a conocer algunos de los resultados de la investigación que se viene llevando a cabo en este campo, pues acaba de cumplirse el tricentenario de dos efemérides: 1716 fue el año de realización del catastro de Patiño, referente en la Europa de su momento, y del nacimiento de Carlos de Nápoles, Carlos III de España, impulsor de un excelente catastro en tierras napolitanas, el catastro Onciario, y “enterrador” del catastro de Ensenada, la mayor, mejor y más ambiciosa averiguación catastral de la Europa del siglo XVIII para alivio de los vasallos y mejor conocimiento de los reinos.
Este seminario se inscribe en el marco de las actividades del proyecto de excelencia del MINECO: “CartografĂa y catastro de los Sitios Reales españoles y sus entornos (siglos XVI-XIX): tradiciĂłn e innovaciĂłn” (CSO2015-68441-C2-1-P) y del proyecto “La herencia de los reales sitios. Madrid, de corte a capital (Historia, Patrimonio y Turismo)” (H2015/HUM3415) de la Convocatoria de Programas de I+D en Ciencias Sociales y Humanidades de la Comunidad de Madrid.